En la anticresis, el propietario recibe un monto de dinero y, a cambio, entrega su inmueble para que lo uses durante un plazo acordado. No pagas alquiler mensual y, al terminar, el propietario te devuelve el monto completo y tú le devuelves el inmueble.
¿Por qué es tan usada?
- Para quien busca vivienda: vive sin pagar alquiler y recupera su dinero al final.
- Para el propietario: obtiene un capital sin vender su inmueble.
Los riesgos
- Que al final del plazo el propietario no tenga el dinero para devolverte.
- Que el inmueble tenga hipotecas o embargos y termine rematado.
- Que el propietario lo haya dado en anticresis a otra persona o lo venda.
- Contratos informales "de palabra" o solo con firmas legalizadas, difíciles de hacer valer.
Cómo protegerte
- Verifica la partida registral en SUNARP: confirma quién es el dueño y que no haya cargas.
- Contrato por escritura pública: el Código Civil exige esta formalidad para la anticresis. Hazlo ante notario.
- Inscríbelo en SUNARP: así tu derecho queda protegido frente a terceros, incluso si el inmueble se vende.
- Detalla en el contrato el monto, el plazo, el estado del inmueble (con fotos e inventario), quién paga servicios, arbitrios y reparaciones, y qué pasa si alguna de las partes quiere terminar antes.
- Paga mediante transferencia bancaria a nombre del propietario y guarda el comprobante. Evita entregar efectivo.
- Si el monto es alto, consulta con un abogado antes de firmar.
¿Qué plazo y monto son usuales?
Varían según la zona, el tipo de inmueble y el mercado del momento. Compara varias opciones: en LUGAVI puedes filtrar por "Anticresis" y ver el plazo indicado en cada aviso.
Consejo LUGAVI
Una anticresis bien hecha es una gran alternativa; una informal puede costarte tus ahorros. Si tienes dudas sobre un aviso, repórtalo desde la ficha de la propiedad.
